Desde el siglo XV en la Europa Medieval en adelante donde principalmente se le denominaba al barbero también cirujano por ayudar con procedimientos quirúrgicos como la extracción de muelas y cortes de cabello a sus clientes; se ha visto como una profesión que brinda un beneficio más allá de lo visual, hablamos de salud y no simplemente la salud física ante el cuidado personal, sino de salud mental.
El barbero tiene el potencial y oportunidad de tratar de manera directa a personas que normalmente no son recibidas por un profesional de la salud mental, personas que siempre tienen algo que expresar y en muchas ocasiones no ha tenido la oportunidad y confianza de hacerlo con alguien.
Durante nuestro servicio más allá de brindar un corte de cabello y arreglo de barba tenemos la misión de convertir una estación de corte en un espacio ameno con una buena charla, bebida y mucha escucha; el tacto con el cliente es una línea frágil, importante y llena de mucho respeto para nosotros, por eso siempre es importante concluir cada servicio con una buena sensación del cliente y una atención excepcional